
El lugar recompuesto
La conexión entre hombre y espacio que habita es también la identidad….Se sabe que existe un nexo entre el hombre y el entorno en el que se desenvuelve…Así, la gente “recompone” un lugar natural, adaptándolo a actos o experiencias, materializando esto en “lugares para una actividad”.
Sucede a veces – o casi siempre – que en los sectores rurales en Chile, usan lo que dejó la apropiación del Desarrollo, como el ensanchamiento de los caminos, la instalación de un paradero, la iluminación de un poste, etc… para transformar o “acomodar”, mejor dicho, un acto que existía antes allí…existe un intento forzado de incorporar la costumbre a este impulso civilizador. De esta forma, este paisaje natural habitado por décadas se convierte en una especie de paisaje testimonio de constante transformación. El término testimonio da cuenta que existen allí vestigios de una actividad desplazada por la urbanización en algunos sectores. Los soportes físicos para esta actividad pasan de un aspecto nativo o vernáculo de la expresión del paisaje del campo a una cosa anómala o particular dentro del contexto de su ubicación. Dando un ejemplo, los puestos de frutas y verduras acomodados a los bordes de las carreteras.
Quizás es una forma inconsciente de asimilación y reinterpretación de la forma en que llega la modernidad, pero lo que implica que una comunidad no quiere perder ese aspecto cultural que se mantiene por años. Así es necesario reforzar ciertas actividades que se realizan en el campo, para que al verse afectadas por estos cambios, no desaparezcan y queden solo en el recuerdo.
“…el mantenimiento de cualquier clase de cultura auténtica en el futuro dependerá en última instancia de nuestra capacidad de generar formas de cultura regional llenas de vitalidad al tiempo que se incorporan influencias ajenas…” (1)
Al crear y recrear el acto vestigio en una nueva actividad incorporada al nuevo paisaje, la gente se esfuerza por construir este nuevo lugar, pero con el tiempo se va dejando de lado si no se mantiene o no se demuestra el interés de las generaciones futuras. Según Eduardo Castillo “…estas obras consolidan unos modos y formas desde dentro de la propia tradición, echando mano a los mismos recursos y técnicas que han construido, a través de los años, el paisaje del campo chileno. Arquitectura hecha de maderos, clavos, telas y planchas metálicas, levantada por maestros; tal como la mayor parte de lo que se construye en Chile…”(2)
(1)Kenneth Frampton. El regionalismo crítico: arquitectura moderna e identidad cultural.
(2)Eduardo Castillo. La periferia rural chilena.
Un nuevo lugar “a modo de”
El recorrido situado en la cuenca del Mataquito. Desde Rauco hacia la costa el paisaje cambia constantemente: los hornos de ladrillos, los cerros, a veces, se ve el río, las viñas, puestos de frutas. Palquibudis aparece como una comunidad en cierto modo afectado por la modernización. Las viñas o predios frutícolas terminan en una nueva villa. La carretera ahora pasa por este lado, antiguamente era más hacia el río, por lo cual quedó una especie de C la calle vieja, ambos extremos ingreso a la calle donde están la escuela, servicios básicos y la cancha de carrera de caballos a la chilena o “carreras a pelo”.
Están las casas, la vereda, la calle, la cancha de más o menos 5 metros de ancho y luego un fundo que se apoderó de 10 metros hacia la calle.
Aquí está latente el “acomodo” de la actividad. Al verse sin el antiguo terreno para las carreras (ya que el dueño del fundo se los quitó de manera ilegal), la cancha quedó entre los postes de luz y el límite del fundo.
Así como la vereda a la orilla de las casas en un lado, al frente la cancha de carreras. De esta forma, el ancho calle se transforma en una fiesta de autos, caballos, gente y bicicletas cuando hay competencia.
“-…es que no podemos perderla po’…más encima es la única cancha que queda entre Curicó y Licantén…yo creo que más o menos unas 300 personas, o más, vienen cuando hay carrera…de Rauco de todos lados vienen...la escuela a veces la usa pa’ hacer educación física también..”
Así cuenta don Héctor Navarro, presidente de la Junta de Vecinos de Palquibudis
La Alcaldesa de Rauco, la Sra. Silvia Espinoza, dice que jamás les podrán quitar la cancha, porque la comunidad está muy ensimismada con ella, demostrando su apoyo a la gestión en la administración de recursos municipales para el desarrollo del proyecto.
Al final de la cancha existe un terreno casi abandonado, donde esta el cruce del camino público con la ruta J-60 a Hualañe, donde hay árboles que seguramente cobijan algo cuando se realiza alguna actividad.
Leños superpuestos, doblados, amarrados con alambre, dan soporte a la línea de calle de la cancha de carrera.
La implicancia de la actividad “la única que queda entre Curicó y Licantén”, según don Héctor, da cuenta de un patrimonio, inmerso en un paisaje, comunidad, identidad e incluso materialidad: un proyecto.
Un problema latente es la poca cantidad de espacio disponible para proyectar…quizás una fortaleza.
“…el regionalismo crítico se manifiesta como un arquitectura conscientemente delimitada, que más que hacer hincapié en el edificio como objeto aislado, pone el acento en el territorio que ha de establecer la construcción levantada en el emplazamiento…es partidario de la realización de la arquitectura como un hecho tectónico más que como la reducción del entorno construido a una serie de episodios escenográficos….” (3)
De esta manera, la nueva franja de recreación a lo largo del camino público consta de dos partes: uno a inicio de la carrera, donde está la zona de descargadero y el bastillero, que principalmente requiere una rehabilitación por las condiciones en que se encuentra y es la zona más concurrida, donde el ancho calle se hace más evidente; y la parte final, donde se plantea una zona verde. Esta parte es importante por el cruce entre los caminos y donde pueden existir elementos de referencia para que sea reconocida la franja. Al trabajar los dos extremos se hace ,a larga distancia, identificable el proyecto.
Se plantea una modalidad constructiva extraída de la observación del cómo se construyó la linea de calle de la cancha, para diseñar el bastillero y agregarle un plano superior, el techo que requieren los corredores. Además, un nuevo descargadero que quede en conexión directa con la zona de partida y salida a la calle, donde precalientan los caballos.Por esto se toma el término ancho calle, ya que los caballos la usan también para pasear mientras los otros corren.
La observación de la manera de construir y su adaptación a algo más moderno, sin perder la cualidad que mantiene en el contexto campo, esta cosa vernácula y adaptada a un lugar que quedó después de una urbanización, aportando con una materialidad y aprovechándose del impulso innovador parece un tema interesante de trabajar, sabiendo la implicancia de una actividad tan tradicional en el sector y su contenido dentro del costado norte de la cuenca del Mataquito.
(3)Kenneth Frampton. El regionalismo crítico: arquitectura moderna e identidad cultural.
Financiamiento
I. Municipalidad d Rauco
Plan de trabajo actual
20 de mayo: carreras de caballo.Observaciones en el lugar y conversaciones con al comunidad
6 junio: reunión con la comunidad de Palquibudis y la Alcaldesa Sra. Silvia Espinoza
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